descubre tus metasYa estamos en Febrero,…¿Como van tus metas, a estas alturas del año?

La gran mayoría  de personas realizan sus promesas al iniciar el año, marcan sus metas , sin embargo, quizás muchos se den cuenta a estas altura que sus metas y esos objetivos supuestamente irrenunciables, se esten quedando en la bandeja de pendientes.

A estas alturas es conveniente que  revises tus objetivos. Apóyate en los siguientes pasos:
1. Define Tú estado actual ¿Cómo te encuentras en este momento?, cuáles son las condiciones favorables o desfavorables, cuáles son tus sentimientos frente a todo eso y qué aspectos son los que quieres cambiar (profesional, sentimental, monetario, etc.). En pocas palabras: ¿Qué es lo que estas soportando?

2. Conoce tus recursos disponibles Haz una lista, verifica, analiza y proyecta  la disponibilidad real de tus recursos. A menudo los recursos que pensamos que están más disponibles no son tan abundantes y los que asumimos que no poseemos están a nuestro alcance.

Los recursos reales que todos tenemos incluyen: tiempo para realizar actividades que permitan acercarse a la meta, información, conocimientos, bienes materiales de los cuales disponemos, motivación para lograr los objetivos y el apoyo de la gente que está a nuestro alrededor. Todo aplicado de la forma adecuada hace la diferencia.

3. Define Tu estado deseado Establece los cambios o metas que se deseas alcanzar. Escribe los enunciados en términos positivos, concretos y cuantificables, y luego fija un límite de tiempo para llevarlos a cabo, pero debes ser explícito, nada de poner “en dos meses”, fija una fecha exacta: día, mes y año. Algunos expertos recomiendan redactar los objetivos personales comenzando con la palabra “Elijo…”, en una clara alusión a que sólo depende de ti lograrlo. Pero ten en cuenta que al principio, , el “por qué” es más importante que el “cómo”. Debes tener claro cuál es la razón por la que quieres alcanzar esa meta. No te preocupes por el como.

4. Hacer un plan Ahora que ya has establecido tus metas de una manera explícita, es hora de pensar en la hoja de ruta. Para esto, nada mejor que tener claras las actividades que debes realizar para acercarte a tu meta. Pero no te dejes influenciar por las opiniones de los demás, pues muchas personas llenas de “buenas intenciones” pueden aportarte energías negativas o conceptos pesimistas.  Es mejor compartir tus iniciativas con quienes puedan aportarte ideas para lograr lo que quieres y no razones para seguir como hasta ahora. Juntate a los triunfadores.

5. Descomponer el plan en pequeños pasos . Para llegar al úlitmo peldaño de la escalera, hay que ir paso a paso,  hay que ascensder en pequeños pasos, ya que ir directamente al último escalón se torna imposible”. De esta misma manera, hay que desmenuzar los objetivos en pequeños pasos o acciones concretas. Una vez finalizado el proceso, tendrás una hoja con sus metas, los recursos que dispones para lograrlas y las tareas que debes llevar a cabo. Haz varias copias, pégalas donde puedas verlas con frecuencia y lee tus metas al menos una vez al día.

6. Mide y analiza tu avance Si tu proceso es metódico y aplicado, notaras cuándo es necesario replantear una actividad o tarea para no desviarse del objetivo. Lo ideal es revisar periódicamente tus actividades para verificar cumplimientos, resultados, obstáculos y oportunidades.

7. Replantea cuando sea necesario Reformula tu plan y las respectivas acciones, porque es prácticamente imposible que todo salga justo como lo esperas. Documéntate todo el tiempo, estate  alerta a las señales que pueden mostrarte nuevos caminos para llegar a tu meta y conseguir los objetivos. Las metas se moverán conforme vayas creciendo.

8. Se Constante y persistente. Si tu meta vale la pena, con toda certeza también lo vale sortear los obstáculos. En la línea de partida hay muchos, pero en la de llegada solo unos pocos. La mayoría abandonará  apenas se presenta la primera dificultad.

Tu Puedes¡¡¡¡